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Flyte debuta uniendo poesía y melodías

Flyte debuta uniendo poesía y melodías

Un nuevo sonido en el indie británico
Viernes 24 Noviembre, 2017
Flyte debuta uniendo poesía y melodías

Pareciera que los has escuchado toda tu vida, pero sólo recién los estás conociendo. Flyte emerge en la escena musical indie británica con un evocativo y melancólico sonido de antaño, pero estremece por su modernidad y vanguardia.

Hipsters en apariencia, estos londinenses han venido haciendo música desde que se encontraban en el colegio, forjando un camino sinuoso y muy prometedor. La banda ha firmado con el sello Island Records y han debutado con su álbum “The Loved Ones”.

Will Taylor (voz, guitarra); Sam Berridge (teclado, guitarra, coro); Nick Hills (bajo, coro); y Jon Supram (batería y coro), han esculpido y tallado a mano un trabajo de alto nivel, el que ha sido muy bien acogido por la prensa especializada británica. A la primera semana de su debut varias celebridades comenzaban a tuitear la bienvenida, desde Fran Healy de Travis quien alentaba a sus seguidores a tomarles atención, hasta el mismísimo David Gilmour, quien los felicitó personalmente.

No para sorprenderse. El sonido de Flyte aparece envolviéndonos con un natural velo armónico, coros interminables y acordes reconocibles y sugestivos. Es una bella mezcla entre el vaporwave de Mac DeMarco, las guitarras melancólicas de Belle & Sebastian, progresión de Beatles incipientes, y esa onda ochentera pegajosa de la que muchos quieren escapar, pero Flyte viene a rescatar en majestad. El estilo es definidamente melódico, cargado de intrincadas y lúdicas aristas, dejando sus voces como hilo conductor.

Los arreglos están impecablemente sincronizados, amalgamados con una composición ambiciosa y profunda. Will Taylor es el que esculpe las letras en poesía, explorando delicadamente temas como el suicidio, violencia doméstica, amor leal, familiar y amistad.

De principio a fin el disco es atemporal. ‘Cathy Come Home’ ha sido uno de los éxitos más publicitados con una melodía relajante. ‘Faithless’, de acordes beatlescos, es la que los llevó a firmar con el sello discográfico. ‘Orphan of the Storm’ es dulce, desgarradora y emotiva, compuesta por Taylor a su abuelo; ‘Sliding Doors’ tiene un sintetizador memorable y habla de suicidio con fina precaución, y sus voces se oyen como lamento. ‘Annie and Alistair’ suena a McCartney en Wings; tonos y armonías cinceladas en perfección. ‘Spiral’ es un torbellino con dejos psicodélicos, llevada de la mano con un guitarreo sugerente.

Bien conocidos y expuestos en el underground inglés, habituales en festivales como Leeds, Reading, el cuarteto se ha dedicado por completo a promocionar el disco en una gira en Inglaterra y Europa. Will Taylor expresó estar sumamente contento con lo que han logrado hasta el momento y ansiando componer material para su segundo álbum. “Hacemos música de corazón. Nuestra influencia siempre han sido los clásicos como Bowie y Floyd y es un honor que Gilmour nos haya felicitado”, enfatizó.

Lorena Villegas–Cid

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