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Diez razones para no olvidar a John Entwistle

Diez razones para no olvidar a John Entwistle

Resumimos su vida en forma de listado
Lunes 09 Octubre, 2017
Diez razones para no olvidar a John Entwistle

Un tipo como ninguno que vivió su propio personaje lejos de los ojos del público que tanto lo admiró. Recordamos el inconmensurable aporte del bajista de The Who a la música.

Invitó a Pete Townshend a The Who

Más allá de lo que diría la historia y quien ocuparía el rol de jefe como consecuencia de sus virtudes compositivas, The Who comenzó siendo la banda de Roger Daltrey. Con el nombre de The Detours, el blondo comandaba – desde el puesto de guitarrista – una joven agrupación sin mucho con qué destacar ni un futuro en sus manos hasta que John Entwistle fue invitado a unirse. Pasaron solo unas semanas para que Entwistle sugiriera el ingreso de Townshend y luego le defendiera para que Pete quedara como único violero del conjunto, dejando a Daltrey solo como vocalista.

El solo de bajo en ‘My Generation’

Con un riff de guitarra tan simple y al mismo tiempo definitivo, el camino de ‘My Generation’ al oído masivo fue breve. Tal es la naturalidad con que se desarrolla el track, que muchos no se dan cuenta de la rareza que representa el solo de bajo que John ofrece cuando recién va un minuto de canción. Un detalle para una mayoría, un revolucionario gesto de fineza para quienes admiran a Entwistle. “Si pudieras escribir ese solo en palabras, eso es lo que querrías escrito en tu tumba”, dijo Noel Gallagher.

Compuso ‘Boris the Spider’

Quizás no sea el más popular de los sencillos de The Who, pero con ‘Boris the Spider’ John Entwistle puso en claro que Pete Townshend siempre podría confiar en él para ponerle más picante a la oferta creativa del grupo. No sería su única aportación al catálogo Who: la popular ‘My Wife’ en “Who’s Next”, ‘Cousin Kevin’ en “Tommy’ y otras como ‘Fiddle About’, ‘Doctor Doctor’, ‘Dr. Jekyll & Mr Hyde’o ‘Heaven and Hell’ testifican en favor de su distinto, y a ratos refrescante, acercamiento a la composición.

El humor en The Who

En la época de mayor procesión conceptual de Pete Townshend, John Entwistle se subía al escenario con un traje de esqueleto. En las entrevistas, era el único que no payaseaba. Sin embargo, sus apariciones televisivas fueron siempre para el recuerdo. El humor inglés fino asomaba en sus líricas y sus declaraciones. Por lo mismo, siempre estuvo lejos de los conflictos en un entorno generoso en historias de peleas a puñetazo limpio.

Equilibraba en escena a The Who

Muchos descubrieron a John Entwistle a través de los videos o en el cara a cara en vivo con la banda en el escenario. Entre la cabeza rubia y la performance de Roger Daltrey, el espectáculo de Keith Moon en la batería y los brazos de molinos de Townshend, había una figura silenciosa y quieta a la derecha del entarimado. Ese enigma que era Entwistle completó la insuperable propuesta visual de un conjunto que muchos consideran es el mejor número en vivo de todos los tiempos.

La intro de ‘The Real Me’

Incontables son las oportunidades en que se ha intentado describir la fórmula de The Who. Quizás la más cercana a la realidad viene de ellos mismos, al decir que tenían a Pete Townshend en “guitarra principal” y a John Entwistle en “bajo principal”. Es que los dedos de Entwistle nunca estuvieron destinados a ocupar un rol secundario y por ello escribió algunas de las líneas de bajo más impresionantes que la música de los sesenta y setenta hayan visto. Un buen ejemplo es ‘The Real Me’, del vital “Quadrophenia”, en donde John simplemente opaca el riff taquillero de Pete con su independencia rítmica. Genial.

Fue la excusa para reunir a The Who en los 90

John Entwistle vivió y murió como una estrella. Precisamente ese estilo de vida es el que lo llevó a la bancarrota a principios de los noventa. ¿La solución? John pidió a Pete Townshend que considerara la opción de una gira de reunión de The Who en 1996 para ayudarlo a recuperarse financieramente. Así fue, con la banda debutando a Zak Starkey en batería y tocando “Quadrophenia” después de más de dos décadas. El dinero se le iría a Entwistle como agua entre los dedos.

Llevó a The Who a otros públicos

Que la influencia de The Who fue transversal no tiene discusión. Pero de todos los integrantes de la banda, el único que se prestó una y otra vez para hacer música con gente lejana a ellos en lo generacional o lo estilístico fue Entwistle. Le dio una mano a Warren Haynes y Gov’t Mule para homenajear a su fallecido bajista; se subió al barco de Glenn Tipton (Judas Priest) y Cozy Powell no una sino dos veces, y quiso decir presente con la generación del punk a través de los franceses Teléphone.

El concierto para Nueva York

Para muchos, esta fue el último hito de la carrera de The Who. El 20 de octubre de 2001 en el Madison Square Garden: un concierto a beneficio de las familias de los miles de caídos en el atentado a Nueva York. Transmitido para todo el mundo y publicado posteriormente en DVD, aquel evento reunió a los nombres más grandes de la música y los Who se robaron la película. Con un set de solo cuatro temas, la fuerza de Daltrey, la agresividad de Townshend y la prestancia de Entwistle dejaron al planeta completo con la boca abierta. Emotivo, electrizante y definitorio, fue la mejor despedida que el viejo John pudo tener en vida.

Murió con las botas puestas

“No debió haber estado ahí ni debió haber estado haciendo eso. Pero es lo que el eligió”, dijo Pete Townshend al enterarse de que John Entwistle murió en Las Vegas tras una noche de fiesta, sexo y cocaína. Tenía 57 años y, pese a la negativa de Pete, muchos sonríen al repasar las circunstancias en que el bajista dejó este mundo. La noción más romántica de su vida quedó impresa en ‘Old Red Wine’, el tema que The Who dedicó a Entwistle y que se lanzó en “Then and Now”, un compilado en 2004.

Juan Ignacio Cornejo K.

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